ChaO es, sin duda, el mejor anime que he visto este año en Sitges, y para mí también el mejor film de animación de esta edición dentro de lo que he podido ver. Y eso que he visto la ganadora, Lesbian Space Princess, que me parece una buena película, pero esta ChaO está un nivel por encima.
Dirigida por Yasuhiro Aoki bajo el sello del prestigioso Studio 4ºC, responsable de All You Need Is Kill que también vimos este año en Sitges, ChaO apuesta por una animación aún más caricaturesca, arriesgada y libre que lo visto en el otro film, que ya se alejaba bastante del anime tradicional. Visualmente es un anime extraño, incluso desconcertante al principio, pero esa rareza le da una personalidad propia y un punto de originalidad que lo hacen único.
La historia reinventa La Sirenita en un universo de ciencia ficción donde humanos y sirenas coexisten. Seguimos a Stefan, un modesto empleado de una empresa naval con ideas innovadoras para eliminar las hélices de los barcos, responsables de la muerte de innumerables peces, cosa que hace enfadar al Rey del mundo de las sirenas. Pero su vida da un vuelco cuando, sin quererlo ni saber como, acaba prometido con la princesa del reino de las sirenas, ChaO, desencadenando la primera relación sentimental entre ambas especies, lo cual es todo un hito.
Chao es una de esas películas cuyos personajes crecen a medida que avanza la trama, dotados de un carisma y una energía que hacen que la historia fluya con naturalidad. El humor y la acción se equilibran a la perfección con su lado más emotivo, construyendo un
relato que va sobre el amor y la convivencia entre dos mundos distintos, donde sus protagonistas deberán aprender a entenderse y adaptarse el uno al otro, aunque no siempre sea fácil.

