En el cine hemos visto monstruos de todo tipo y en todo tipo de situaciones. Unos de los más recientes son los de A Quiet Place, que eran atraídos por el ruido. Esta Línea de extinción nos propone también un futuro postapocalíptico donde la Tierra ha sido invadida por unas criaturas cuya particularidad es que no pueden pasar de los 2440 metros de altura. Algo nuevo había que inventarse, así que los humanos que han logrado sobrevivir se refugian en campamentos a gran altitud intentando subsistir.
La historia empieza tres años después del primer ataque, con la población humana diezmada y tan solo unos cuantos asentamientos sobreviviendo en zonas elevadas. Nuestro protagonista, Anthony Mackie, tiene un hijo al que le cuesta respirar a esas alturas y tiene que dormir con una máscara de oxígeno, pero los filtros se están acabando. Así que el bueno de Mackie monta una expedición hasta un hospital cercano para conseguir más, con el problema de que el edificio está por debajo de la línea de seguridad.
Junto a Morena Baccarin, que parece haberle cogido el gusto a las películas apocalípticas, la hemos visto hace poco en Greenland 2, y otra compañera, se embarcan en un viaje lleno de peligros mientras las criaturas acechan constantemente. Unos monstruos que además tienen una coraza que los hace prácticamente invencibles. En Elevation, mucho mejor título que la traducción española Línea de extinción, todo está cogido con pinzas y resulta excesivamente conveniente para el guion. Está claro que cada vez que pasan de la línea ataca algún monstruo, y también resulta bastante evidente cuál de los tres miembros de la expedición será el prescindible. Tampoco es que la película se moleste mucho en explicar por qué no pueden pasar de los 2440 metros ni de dónde han salido, y la resolución final resulta un tanto chapucera.
Elevation se queda en un film que ya hemos visto muchas veces, y además bastante mejor. Intenta buscar su punto de originalidad, pero no evita caer en tópicos una y otra vez. Casi puedes ir adivinando lo que va a pasar en cada momento. Lo bueno es que sus criaturas están bien diseñadas y generan una sensación real de tensión y peligro en las escenas en las que aparecen, que están bien resueltas, así que al final la película se acaba salvando por los pelos.

Elevation propone un curioso apocalipsis donde los monstruos no pueden pasar de los 2440 metros, pero el guion no evita caer en los tópicos de siempre. Criaturas bien diseñadas y algo de tensión salvan por los pelos un film que ya hemos visto otras veces y mejor.
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1 comentario
La idea ni siquiera es original. Ya la desarrolló Jeff Carlson en sus novelas LA PLAGA, ANTÍDOTO y EPIDEMIA, aunque en su caso se trataba de una plaga de nanomáquinas asesinas que se desactivaban a 3000 metros de altura.