Osiris es un film de acción y ciencia ficción que ya desde su sinopsis y tráiler dejaba claro que estábamos ante un refrito de muchas cosas, entre ellas Predator y Alien, por citar las más evidentes. No había que esperar nada especialmente sesudo, sino más bien una serie B con algo más de presupuesto y ambición.
Y precisamente eso es lo que encontramos en este film dirigido por William Kaufman, especialista en un cine de acción de esos que no se complican mucho la vida, de esos de directos a VOD. Osiris es una película que va directa al grano nada más empezar, con escenas de tiroteos bastante efectivas, aunque está claro que los buenos siempre aciertan y los malos siempre se colocan en medio para que les disparen, los escenarios son correctos, a pesar de que da la sensación que pasamos por el mismo pasillo todo el rato, y unos efectos prácticos que al menos tienen su encanto.
La historia nos presenta a un equipo de fuerzas especiales que despierta en una nave sin saber cómo ha llegado hasta allí. Al comenzar a investigar son atacados por unas criaturas contra las que tendrán que luchar para sobrevivir. El arranque y el planteamiento funcionan, pero la acción pronto se vuelve rutinaria y los diseños de los extraterrestres carecen de personalidad y carisma, tanto en lo visual como en su comportamiento, tampoco es que nos expliquen gran cosa sobre ellos.
Hay un par de giros interesantes, el primero es bastante bueno, pero hay que decir que no tenemos que buscarle mucha lógica a nada de lo que vemos, lo cual tampoco sorprende en un film que no pretende más que entretener sin hacernos pensar demasiado. Los actores cumplen sin destacar, pero tampoco se les puede pedir mucho más. La presencia de Linda Hamilton, eso sí, aporta un plus a un título que, sin grandes pretensiones, al menos logra su objetivo principal: entretener.

