Cleaner es el nuevo trabajo de Martin Campbell, conocido por grandes títulos como Límite vertical o Casino Royale, pero que tras su tropiezo con Green Lantern en 2011 no ha vuelto a firmar un gran éxito reconocido y se ha dedicado a encadenar thrillers que apenas han logrado destacar. Este último es un claro ejemplo de película rutinaria de acción en la que hay poco que rascar. No deja de ser una copia del típico film de héroe contra todos, heroína en este caso, cuya sinopsis ya hemos visto cien veces.
Como protagonista tenemos a Daisy Ridley, otra que tras la saga Star Wars no acaba de encontrar su lugar. En esta ocasión interpreta a una joven que trabaja limpiando los cristales exteriores de un rascacielos. ¿A que no sabéis qué? Pues lo habitual, que resulta que había pertenecido al ejército antes, siempre que hay un lío en un film el prota había sido del ejercito o exmarine o algo por el estilo. Total, que mientras está trabajando entran unos asaltantes en el edificio durante una fiesta de una empresa de energía, con sus correspondientes reivindicaciones ecologistas y con un Clive Owen haciendo de villano, aunque no se muy bien qué pinta aquí en un papel tan poco agradecido y tan escueto. El otro antagonista de la función es el joven Taz Skylar, al que conocemos recientemente por formar parte de la tripulación del Sombrero de Paja.
Cleaner es una versión descafeinada de la película que todos podemos imaginarnos y que ya ha sido imitada hasta la saciedad, así que tampoco es que venga de una más. Hay que reconocer que los actores le ponen ganas y que gracias a una dinámica Daisy Ridley el film aguanta al principio y logra generar cierto interés, pero una vez descubierto el pastel y cuando la acción se pone en marcha, la cosa se va desmoronando a pasos agigantados debido a su previsible guion, a un villano sobreactuado y a un discurso ecológico demasiado evidente.
Lo verdaderamente sorprendente es que la película haya logrado llegar a la cartelera en España, cuando en realidad tiene mucho más pinta de producto de plataforma para ver en casa sin demasiadas pretensiones que de algo por lo que merezca la pena pagar una entrada de cine.

