Crítica: The King’s Man: La Primera Misión

Crítica: The King’s Man: La Primera Misión

Matthew Vaughn rueda la tercera película de Kingman, esta vez en forma de precuela que nos viene a contar como se creo esta agencia secreta británica y para ello nos remonta a principios del siglo XX con la I Guerra Mundial de fondo. El film se centra en la figura de Orlando Oxford, que interpreta de manera muy solvente y carismática Ralph Fiennes, que será el que acabe formando una red de espionaje e involucrándose en la guerra contra un villano que quiere controlar el mundo.

Vaughn vuelve a hacer gala de una dirección de lo más dinámica, llena de efectos visuales con la cámara y con una excepcionales escenas de acción y pelea, no vamos a descubrir nada nuevo ahora diciendo esto, no se espera a estas alturas menos de él. Lo que ya no me ha convencido tanto es un guion que va avanzando a trompicones y que no acaba de arrancar en esta mezcla que nos pretende contar entre el drama familiar y lo que es la acción.

Y es que el gran problema que le encuentro es toda la trama del hijo del protagonista, que me acaba cargando con su insistencia en ir a la guerra y que es un lastre para la acción y para la historia en general. El arco del chaval con sus ansias de servir a la patria y con su padre en negativa y avisándolo de lo que le espera se me hace pesado y repetitivo, y aunque me parece un buen alegato en contra de los conflictos bélicos, también es verdad que resulta demasiado predecible y facilón, aunque su resolución aun no se si me parece una genialidad o una estupidez.

Por otro lado, tenemos un villano que no puede ser más ridículo, al que no le vemos nunca la cara, lo cual ya deja claro que va a ser una sorpresa su identidad, pero claro, no lo acaba siendo a lo poco que uno sume dos más dos. La trama del chaval acaba ocupando tanto metraje, que una vez resuelta la cosa mejora bastante y entra de lleno en la acción más frenética, y también mucho más divertida, pero da la sensación de que no queda tiempo para desarrollar mucho más la trama de espionaje, y todo se acaba resolviendo de forma precipitada.

Es curioso y resultón como la película juega con el momento histórico y con los personajes de la época con algunos cameos de lo más interesantes, entre los que aparecen destaca el personaje de Rasputin por su extravagancia, y su escena de lucha es de las más divertidas del film.

En definitiva, estamos ante la entrega más floja de las tres, en la que la primera hora inicial pesa demasiado, y que se salva por el buen hacer de Vaughn en la dirección, por unos actores con carisma como Fiennes, Gemma Arterton o Djimon Hounsou, estos últimos se hecha de menos verlos más minutos en pantalla, y por unas escenas de acción que son un espectáculo marca de la casa.

e
Puntuación
12out of 5

3

3 out of 5
Merece la pena

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