Crítica: Spider-Man: Lejos de Casa

Crítica: Spider-Man: Lejos de Casa

Llega el punto y final de la fase 3 con la secuela de Spider-Man, en la que de entrada nos muestra por encima las consecuencias de lo visto en Los Vengadores, como la gente que desapareció y volvió después de cinco años tiene que readaptarse a la situación y a la gente que se quedo, que ahora es cinco años mayor, aunque todo muy por encima. Junto con los continuos recuerdos de Tony Stark, son las más claras referencias a la saga.

Peter Paker se va de vacaciones, y por mucho que lo único que quiera sea descansar y declararse a MJ, Nick Fury no le va a dejar tranquilo. Están apareciendo por todo el mundo unos seres elementales venidos de otra dimensión, y tienen previsto hacer acto de presencia en las ciudades de Europa por donde pasa la clase de Parker, de eso ya se ha ocupado Fury. Peter tendrá que ayudar a Quentin Beck, un hombre de la misma dimensión que estas criaturas y que ya se enfrento a ellas en su Tierra, aunque acabó derrotado y su Tierra destruida.

Lejos de Casa es una secuela bastante continuista de su primera parte, con mucha comedia y romance de instituto que pasa muy por encima por las consecuencias del chasquido de Thanos para dejar de un lado el drama y apostar de lleno por algo mucho más ligero después del empacho de superhéroes y de épica visto en las dos últimas Avengers. En este aspecto, la película recupera el tono más ligero, divertido y desenfadado del universo Marvel.

Con un guión que no es nada del otro mundo, su mejor baza vuelve a ser los personajes. Poco ya tenemos que decir a esta alturas de Tom Holland, posiblemente sea el mejor Peter Parker adolescente que hemos visto en el cine, a esto le sumamos a una Zendaya con mucho carisma como MJ y con una gran química entre los dos. Y tenemos a Samuel L. Jackson de vuelta y a un Jon Favreau más simpático e implicado que nunca. A todo esto además hay que poner un villano de altura, y aunque se le podría haber exprimido más, Jake Gyllenhaal recrea un estupendo Quentin Beck cuya presencia en las escenas que aparece eclipsa al resto.

Me encanta como Marvel tiene la capacidad para interconectar sus películas con algunos de sus personajes y como tienen un pasado dentro del universo Marvel insospechado, algo parecido a lo que pasaba con el Buitre en el anterior film. O lo tienen todo pensado y planificado de antemano, cosa que dudo, o desde luego los guionistas saben cómo encajar historias.

Lejos de casa es un paso más hacia la madurez de un Spider-Man al que vemos de nuevo dudar de sus capacidades como superhéroe, un personaje al que le queda mucho recorrido por este universo y del que seguro nos seguirá dando buenas películas en el futuro.

Puntuación
14.5out of 5

3.7

3.7 out of 5
Merece la pena

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