Crítica: Level 16

Crítica: Level 16

Level 16 nos lleva hasta el interior de lo que parece una especie de institución para mujeres jóvenes y niñas, y de entrada conocemos a las dos protagonistas de pequeñas, Vivian y Sophia, que son grandes amigas pero que se verán separadas por un incidente donde por culpa de Sophia, Vivian acaba castigada. Años más tarde, ambas se reencuentran en el Nivel 16 que da título al film, y que es el nivel final, donde por fin podrán ser adoptadas por una familia, o al menos eso es lo que les cuentan.

La academia Vestalis, que es como se llama el lugar donde las chicas viven confinadas, tiene estrictas normas que tienen que cumplir a rajatabla para asegurar la pureza y la perfección. Level 16 toma como referencias esas películas de sociedad distópica que vive aislada del exterior en espera de salir de allí con un destino de ensueño con La Fuga de Logan como gran clásico referente. Se les inculca que es aire exterior está contaminado y se les promete que si su comportamiento es ejemplar y siguen todas las normas podrán ser adoptadas por una buena familia.

El gran acierto del film es crear una institución llena de chicas que son claramente obligadas a ser sumisas, obedientes, limpias y a tener una serie de virtudes dignas de una dama que quiera ser amada por una buena familia. El tema del feminismo tan en alza hoy día juega un importante papel en este film de la canadiense Danishka Esterhazy, que ya es conocida además por sus películas tratando la cuestión. Pero aparte, Esterhazy sabe crear intriga y atrapar al espectador en los muros de esta peculiar institución, con una trama que va soltándose poco a poco, dejando migajas que nos conducirán a una resolución final que es donde Level 16 cojea.

Se han contado tantas historias que es difícil innovar, y Esterehazy, que también firma el guión, parece querer ofrecer una explicación que llegue a ser original para no caer en lo obvio o en lo plausible, o sencillamente no repetir cosas ya vistas, que acaba siendo algo decepcionante y bastante cuestionable, que no deja de ser además una vuelta de tuerca o una reformación a algo que ya puede llegar a intuir cualquier espectador avispado y con un poco de cultura cinéfila a sus espaldas.

Level 16 parte de una premisa en la que es fácil crear intriga, y en este aspecto lo hace muy bien, y la joven Katie Douglas, curtida desde hace años en series de televisión, realiza un muy buen trabajo como protagonista, lo que hace que a pesar de su desacertado tramo final, la película sea de sobras entretenida y recomendable.

Puntuación
13.5out of 5

3.4

3.4 out of 5
Merece la pena

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