Crítica: No-Do

Un matrimonio se muda a una gran casa en las afueras, que anteriormente fue un colegio, para poder cuidar así de su bebé de cuatro meses. La madre, que ya perdió a un bebé con anterioridad, está obsesionada con la seguridad de este y se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico. Pero en la casa, antigua propiedad de un obispo, empiezan a aparecer presencias fantasmales de niños y extraños mensajes, y la mujer tendrá que resolver un misterio que se remonta a 50 años atrás.

Elio Quiroga vuelve a incidir en el género de terror, esta vez con una historia de fantasmas atormentados que si bien su primera medio hora no deja de ser la típica historia de casas encantadas con todos sus excesos, una vez nos metemos de lleno en la investigación de lo que realmente sucedió allí, el film mejora mucho y es cuando consigue atraparnos dentro del misterio.

No-Do plantea cosas muy interesantes, como una serie de noticieros de la época de franco llamados No-Dos secretos que investigaban milagros y hechos sobrenaturales para la iglesia. Unos milagros que el film califica en tres grupos, siendo el tercero de ellos el más peligroso y el que hace acto de presencia en la casa. También ahonda y hace crítica de la religión y sus sacerdotes, encubridores de la verdad incómoda que ellos mismos se niegan a ver por oponerse a sus limitadas y anticuadas creencias. Y otra cosa que nos propone el film, es la utilización para estos noticieros de una clase de película especial para filmar todo aquello que el ojo no ve. Y además de todo esto, aun queda espacio para mezclar un poco de la mitología de Lovecraft sobre los seres elementales y su existencia.

Una vez más, Ana Torrent esta magnífica y sobria en su papel, cargándose todo el peso de la cinta a sus espaldas y saliendo airosa. Es una lástima que una cinta así no haya tenido la distribución necesaria ni la suficiente publicidad, porque está a la altura de algunas de las últimas películas del cine español de terror que han arrasado en taquilla como El Orfanato, con la cual muchos se empeñan en comparar cuando las semejanzas tan solo son una casa encantada y poco más.

A pesar de su primera media hora algo desmedida, y de una sorpresilla de cara al final que es bastante obvia, No-Do es un correcto film de terror con un buen desarrollo en su intriga y muchos detalles destacables que la enriquecen y le dan profundidad, que se preocupa más en crear tensión y misterio que en darnos sobresaltos, lo cual siempre es de agradecer.


Sin comentarios

Deja un comentario
Sin comentarios aun Sé el primero en comentar este post

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado
Campos obligatorios marcados*

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com