Crítica: La Última Casa a la Izquierda

El remake de La Última Casa a la Izquierda se salva de la quema de los últimos remakes más que nada porque parte de una historia que no es la típica de asesino matando a jovencitos y también porque apunta maneras hacia una violencia desmedida en algunas ocasiones y está rodado de manera bastante solvente.

Pero allí donde el film de Wes Craven conseguía incomodar durante buena parte de su metraje debido a unos maleantes totalmente desquiciados, aquí se nos presentan mucho más comedidos, y las escenas donde Craven se regodeaba en el maltrato sexual a las dos jóvenes aquí se salva con una sola escena, que si bien consigue su propósito de desagradar, no llega a las cotas que consiguió el film original.

Y es que el remake no deja de estar pasado por los filtros del cine actual de terror que nos ofrece Hollywood, que se queda muy lejos del salvajismo por ejemplo del cine de terror francés, mucho más valiente en este sentido. Se nota sobre todo en el cambio más radical en comparación de la propuesta de Craven, no se ha tenido el valor para hacerlo y hubiera sido mucho más interesante tal y como sucedía en el film original. No quiero desvelar nada para quien no lo haya visto, pero el que tenga presente los dos films sabrá de lo que hablo.

Como bien decía antes, apunta maneras, sobre todo destaco la primera muerte de uno de los secuestradores que es realmente cruda y donde una sola mirada del padre basta para que comprendamos que han iniciado un camino que deberán seguir hasta el final sin opción de arrepentirse. Pero le falta acabar de hundir el dedo en la llaga en escenas que podrían haberse encrudecido más, como también presentar a unas victimas que transmitan más esa sensación de impotencia y de fragilidad, como sucedía con las protagonistas del film de Craven y también en parte con los padres, y no como sucede aquí que parece que se estén enfrentando a matones todo el día.

La última casa a la Izquierda, no deja de ser de todas manera un remake aceptable que al igual que en el film de Craven nos conduce a un camino de venganza violenta al que se ven abocados unos personajes normales con una vida normal, pero pasado por los filtros de suavizado y de corrección para que tampoco sea muy exagerada la cosa.


5 comentarios

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  1. Dienekes
    Dienekes 3 julio, 2009, 22:08

    Dicho eso, el film pierde su sentido de ser.

    Y pasa a ser puro entretenimiento gratuito.

    Saludos

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  2. evil doe
    evil doe 5 julio, 2009, 17:06

    Decepcionante! igual que cualquiera de los anteriores remakes de esas míticas pelis de terror setenteras/ochenteras con las que crecimos.
    (No salvo ninguno, excepto el Halloween de Rob Zombie, y
    Las Colinas… de A. Aja.)

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  3. Al
    Al 6 julio, 2009, 09:46

    Violencia gratuita (¡¿suavizada!?) desagradable con un guión y trama muy pobres

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  4. John McClaine
    John McClaine 6 julio, 2009, 13:26

    en realidad creo que la peli es un remake de un remake, ya que creo el film de Craven es un remake, a su manera, de El manantial de la doncella (1960) de Bergman. De todas formas no estoy seguro, si alguien lo puede confirmar.

    De todas formas habrás tendré que verla para intentar comparar. Mu buena crítica,
    un saludo

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  5. Ana
    Ana 16 julio, 2009, 22:01

    No entiendo como la gente tilda la pelicula de desagradable, creo que hay pelis mucho mas duras, sangrientas y desagradables, pero claro si no tienes ni idea de lo que vas a ver, y crees ke es la tipica peli de fantasmas pues para eso tienes, por ejemplo, internet, informaros antes de ver una pelicula, que luego es muy facil criticar por no ser lo que esperabas…
    Yo creo que esta bastante bien, la critica de arriba buena, no vi la original, pero creo que la vere por comparar.
    Saludos!

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