Crítica: El Origen del Planeta de los Simios

El Origen del Planeta de los Simios nos devuelve al universo del clásico de ciencia ficción diez años después de que Tim Burton intentara con no demasiado éxito rehacer el film original de 1968. Esta vez se toma como referente una de las secuelas, en concreto la titulado La Rebelión de los Simios de 1972, que nos contaba como una epidemia había acabado con todos los perros y gatos del planeta, lo que había llevado a que los simios acabarán como mascotas de los humanos, que acababan convirtiéndose en sirvientes. En el film había un centro de entrenamiento en donde los monos eran sometidos a entrenamiento a base de palizas y torturas. Cesar era en esta ocasión el hijo secreto de Zira y Cornelius, que en la anterior secuela, la segunda de la saga, huían del desastre nuclear del futuro y viajaban al pasado.

La nueva versión prescinde de esta rocambolesca paradoja temporal y se basa más en la ciencia y la ingeniería genética, sin duda mucho más acorde a los tiempos que corren. Cesar es ahora un producto de un experimento con un fármaco nuevo destinado a la cura del alzhéimer, pero que tendrá efectos secundarios que no se esperaban.

Cesar es el verdadero protagonista de la cinta, veremos su evolución, como va creciendo su coeficiente intelectual y cómo acabará asqueado de los humanos y rebelándose reclamando libertad para él y los suyos. James Franco aparta la parte humana a la historia, es el crea el fármaco y experimente con él con el incentivo de curar a su padre aquejado de alzhéimer. Se hará cargo de Cesar y será parte de su educación hasta que un incidente acaba con el simio en un centro donde será maltratado junto a los de su especie.

La gran lacra del film es que ya sabemos lo que va a pasar y como acaba la cosa, y por si eso no fuera poco, los muchos avances en forma de tráiler ya nos han mostrado prácticamente todas las escenas de acción cuando los simios se rebelan, así que el factor sorpresa es prácticamente nulo.

El factor positivo es sin duda unos magníficos efectos especiales de la WETA que rozan la perfección, y digo rozan porque aún queda mucho trabajo por hacer para alcanzarla, y eso se nota en algunos momentos del film, pero es lo suficientemente convincente para parecer real en ocasiones. Mucho tendría que cambiar la cosa para que este año no se llevaran el Oscar a los mejores efectos especiales.

Hay que agradecer los detalles que hacen referencia al film original, se puede apreciar en un televisor noticias sobre un viaje a Marte y como luego más tarde un periódico anuncia que la nave se ha perdido. El Origen del Planeta de los Simios es un film muy correcto de ciencia ficción que vuelve a incidir en la crueldad humana y en el peligro de los experimentos con fármacos. Ahora falta una secuela que nos cuente como un grupo de simios se acaba alzando por encima de la población mundial y dominando el planeta, ya que el film no deja nada al aire y se ha preocupado incluso de sembrar la semilla de la posible destrucción humana.


3 comentarios

Deja un comentario
  1. chobin
    chobin 10 agosto, 2011, 21:45

    Enhorabuena, por fin una crítica escrita por alguien que sí ha visto (o se ha informado) las películas antiguas. No hago más que leer blogs en los que citan las secuelas, pero al no haberlas visto no saben que allí ya cuentan la historia de como sucedió todo. En cuanto al film, no lo he visto todavía, pero sin duda me gusta mucho más la historia original de ser el hizo de Zira y Cornelius.

    Responde a este comentario
  2. chobin
    chobin 10 agosto, 2011, 21:47

    *… de ser el hijo de Zira y Cornelius.

    Responde a este comentario
  3. dragón negro
    dragón negro 10 agosto, 2011, 22:33

    Pues si, aunque debo reconocer que hace ya años que las vi, pero la historia original la tenia bastante clara.

    Responde a este comentario

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado
Campos obligatorios marcados*

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com