Crítica: El Libro de Eli

Después de perpetrar una adaptación del From Hell de Alan Moore muy poco acertada, los hermanos Hughes vuelven ocho años más tarde con esta nueva propuesta que nos lleva hasta un futuro post-apocalíptico desierto donde conoceremos a Eli, el protagonista de la cinta, un Denzel Washington que camina por este paraje desolado dirección al oeste con un libro encima, que lee todas las noches, y que le traerá no pocos problemas cuando su camino se cruce con el líder de un pequeño pueblo que quiere hacerse con él a toda costa.

El film nos pone rápido en situación cuando el personaje de Eli se enfrenta a una banda de asaltantes y vemos que no se anda con tonterías a la hora de ensañarse con un gran cuchillo. A medida que avanza el film podremos ir deduciendo como se ha llegado a la situación actual, la clase de libro que transporta el personaje y el porqué es tan codiciado. Todo lo que rodea al libro es por un lado algo lógico, pero a la vez un tanto exagerado todo lo que llega a provocar, aquí ya cada uno decidirá si entra en el juego o no. Esta claro que este tema se podría haber explotado un poco más, todo lo relacionado con el fin del mundo y las causas que lo provocaron, y que guardan relación con el libro, en vez de caer en una exaltación del catolicismo tan obvia.

El futuro post-apocalíptico tiene aires de Mad Max y de western, y es utilizado a conveniencia del guionista, el agua es un bien escaso, y se compra y se vende a través de trueques, pero a pesar de que han pasado muchos años ya, vemos que no hay problema en encontrar balas y artillería de cualquier clase, así como gasolina cuando es necesario. La comida en lata sigue siendo un recurso alimenticio, aunque por los años que nos dicen que llevan así no se yo como andarán esas latas.

Denzel Washington interpreta el papel de hombre rudo de manera bastante creible y sin esforzarse demasiado, y Gary Oldman vuelve a ser un villano con carisma por el que se nota ya bastante el paso de los años. También encontraremos a algunos secundarios de lujo como Tom Waits, Ray Stevenson y la guapísima Mila Kunis cuyos papeles podrían haber dado algo más de si.

Sin duda lo mejor de todo es la capacidad visual para rodar de los hermanos Hughes, que demuestran un gran potencial a la hora de plantear las escenas de acción y sobre todo en algunos planos secuencia que nos regalan que son geniales, como la primera escena del film, o en el tiroteo de la casa, donde la cámara va dando vueltas de manera sorprendente.

El Libro de Eli es un film de acción entretenido y visualmente acertado, que cojea en la parte del guión sobre todo en lo relacionado con el libro y todo lo que provoca, que puede llegar a parecernos algo extremado. Y ya para gustos queda ese final sorpresa que particularmente me ha hecho bastante gracia y que me ha sorprendido por inesperado, pero que tampoco me he tomado muy en serio, al igual que el resto del film y su mensaje sobre la religión, mejor tomárselo así y disfrutar con la acción que amargarse el visionado por culpa de su mensaje católico.


8 comentarios

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  1. KARCHEDON
    KARCHEDON 23 marzo, 2010, 12:12

    Yo vi la película el sábado, y la verdad es que el mensaje que da la película en su escena final, cuando “el tío del pelo blanco” deja el libro en la estanteria, al lado de otros libros de otras religiones, es que en realidad el problema no es la religión, si no las personas que la interpretan y la utilizan como un arma a su favor.

    Ese final justifica el aire católico que emana la película, y ese mismo final nos da a entender que la religion es lo de menos, lo que importa son las personas. Como cuando Eli le dice al personaje de la chica la conclusión que el ha sacado del libro, que es ni mas ni menos que hay que ser buenos con los demás, y no estar todo el día predicando la religión “por la boca·

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  2. dragón negro
    dragón negro 23 marzo, 2010, 14:09

    Desde luego la escena final nos da a entender que tan solo es un libro más en una estantería, pero no creo que eso justifique todo lo que da a entender el film sobre que Eli sea una especie de elegido para proteger el libro y todo ese rollo mesiánico que nos meten.

    En cuanto a que la religión es un problema de las personas y de como la utilizan queda claro con el personaje de Oldman y de su visión del libro.

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  3. Mario Moreno Cortina
    Mario Moreno Cortina 23 marzo, 2010, 16:08

    Chicos, este… desde el respeto y el cariño: cuidao con los spoilers. Aunque bien mirado, me ahorro 8 euros.

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  4. dragón negro
    dragón negro 23 marzo, 2010, 16:32

    Mario, la verdad es que saber el tipo de libro que es no es ningún impedimento para ver el film, de hecho es un dato que se revela al poco de empezar el film.

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  5. Pere Ribas
    Pere Ribas 23 marzo, 2010, 18:46

    Me he leído muchísimas novelas de ciencia ficción. Rara es la película de ciencia ficción que no haya visto, ya sea antigua o nueva, en blanco y negro o en color, buena o cutre, …
    O sea que me considero un gran aficionado a la ciencia ficción, y no veo porqué un mensaje católico me tenga que amargar el visionado de una película.
    Más bien creo que ésto sólo amarga a quien vaya al cine con prejuicios, ideas preconcebidas y sin amplitud de miras.

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  6. Zombi
    Zombi 23 marzo, 2010, 23:17

    ¡Hola, Dragón Negro!

    Yo creo que el mensaje final de la película es más una crítica más que gorda a la Iglesia. Lo dice Oldman: cuando afirma que con ese libro conseguirá que la estúpida masa le siga hasta el límite de sus fuerzas y fe ciega, dadas las terribles circunstancias en que se encuentra la humanidad.

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  7. Glinis Olivier
    Glinis Olivier 24 marzo, 2010, 09:26

    Lo que es absurdo es pensar que la biblia es algo que merece ser preservado por encima de la vida de nadie: es un libro, como todos lo religiosos, culpable de crímenes contra la humanidad. Pretender mantener su vigencia tras “el desastre” es de un cinismo, una ramplonería y una desvergüenza absolutas.

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  8. tomcody
    tomcody 28 marzo, 2010, 17:09

    Eso de que la Biblia es culpable de todo crímenes contra la Humanidad es una falacia, son los hombres que malvezan el contenido de esta obra quiénes además la corrupción por el poder distorsiona la realidad.

    Pues aplicando entonces esa equívoca consideración habría que condenar también el libro socialista por las matanzas genocidas de Stalin y sus corifeos y ateos cometidas por toda Europa y Asia, con más millones de asesinatos en masa que todas las religiones juntas en 5 milenios.

    Viene muy bien vender odio hacia las religiones para que se olviden estas cosas y empujar a las masas a canalizar el descontento de nuestra sociedad cada día más deshumanizada, hedonista, anestesiada y floja en voluntad, inculta y que se traga todo lo que le dicen, y cualquier opinion discordante como puede tener cualquier religion es molesta para que el nuevo poder ejerza su verdad particular.

    Por eso se han inventado el laicismo, que se suma ahora al racismo, que es una nueva forma radical de discriminación de la persona, en vez de por raza, por credo. Y por eso se fomenta con publicidad, cine, libros, etc… una visión radical con burdas manipulaciones y medias verdades cualquier religión. Ni la inmensa mayoría de musulmanes son terroristas, ni la inmensa mayoría de cristianos son fanáticos, ni la inmensa mayoría de socialista son genocidas, pensar lo contrario sí es una desvergüenza absoluta.

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