Crítica: El Árbol de la vida

No suele pasar que uno vea una película y acabe tan confuso sobre lo que ha visto que sea incapaz de decidir si le ha gustado o si lo que ha visto es un coñazo pedante de aquí te espero. Es algo que puede suceder con Lynch por ejemplo y algunos directores más, como pasa con Malick. Por un lado, te has visto atrapado por la innegable belleza de sus imágenes, su música y su complejidad, pero por otro lado, acabas totalmente ofuscado ya que deduces que te has perdido la mitad de las cosas inmersas en una simbología metafórica que se te escapa y, también hay que admitirlo, por momentos no has podido evitar algún que otro bostezo que clamaba a dejarse llevar por los brazos de Morfeo en vez de seguir intentando descifrar cada una de sus pretensiones.

Y entonces uno tiene que llegar a casa y ponerse a buscar en la bendita internet donde gente seguramente mucho más lista que tú, ó con más cultura, ó simplemente más enterada en estos temas, te acaba explicando muchas de las cosas que tú en aquel momento no pillaste por culpa de tu ignorancia, tu escasez de conocimientos, ó quizás simplemente por tu falta de atención justo cuando se producía el maldito bostezo otra vez.

Y claro, sería muy fácil coger un poco de aquí y otro poco de allá, hacerse el enterado, y acabar redactando una crítica en las que poder dárselas de inteligente y de culto, y de mira cuantas cosas que he acabado deduciendo y que te explico para que tú, que estas buscando en internet, y que valientemente has aguantado el tipo viendo todo el film y que encima pretendes enterarte de todo porque como mínimo te ha picado la curiosidad o quieres comprobar si lo que has captado es lo correcto, las entiendas. Pero nunca ha sido mi estilo el dármelas de lo que no soy y mucho menos copiar a los demás, y creedme que he leído la suficiente información para al menos pensar que lo he comprendido casi todo.

Y una gran mayoría no duda en tildar al film de Malick de poético, y a mí la poesía es algo que personalmente siempre me ha cautivado, intrigado y también desesperado. Me fascina su gran capacidad para jugar con las palabras, la creación de metáforas y de figuras literarias enrevesadas, como el lenguaje se hace elegante y exquisito, pero también me exaspera el tener que leer el mismo texto tres y cuatro veces intentando desenmarañar el significado de cado uno de los versos y estrofas sin muchas veces llegar a tener claro del todo cual es este.

Después de todo este rollo seguramente esperaras que te cuente algo ya en serio sobre de que va El Árbol de la Vida, pero si has llegado hasta aquí tendrías que haber percibido ya que todavía no tengo claro por donde empezar, y que después de pasarme unas horas leyendo a gente por internet, con mucha de la cual puedes llegar a flipar, que ha interpretado el film, e incluso muchas de sus secuencias, de una manera en la que a mí me sería incapaz hacerlo, no me queda más remedio que encomendarte a San Google y que decidas por ti mismo después de ver el film, y de leer toda la información, si ha valido la pena o si ha sido una enorme pérdida de tiempo cuando en la sala de al lado estaban estrenando Colombiana con Zoe Saldana pegando tiros a todo el que se mueva y repartiendo hostias como panes.


2 comentarios

Deja un comentario
  1. Fede
    Fede 18 septiembre, 2011, 08:16

    Pero Dragón, si a tí no te ha gustado pues no te ha gustado y punto. No hay que plegarse nunca a la papanateria típica del gafapasta.
     
    Mira, yo El Arbol de la Vida no la he visto (dudo mucho que lo haga) así que no voy a comentarla. Pero sí recuerdo La Delgada Línea Roja, film del mismo Malick, de obligada visión y adoración según "los entendidos" hace ya unos 12 años. Yo no dudé en calificarla como lo que me pareció: un soberano TOSTÓN interminable, uy sí, lleno de largos planos metafóricos y simbología vacía que, si llevaban a algo era a la idea de pérdida de tiempo. Ídem para Alexander Sokurov, otro que tal, maestro indiscutible de la manipulación del tiempo fílmico: El Arca Rusa duraba 90 minutos, pero parecían 270 (la mitad de la sala abandonó el cine antes de terminar, no exagero). David Lynch es el ejemplo contrario, alguien con universo propio que sí vale la pena visitar.
     
    Porque no lo dudes: muchos autores (o así se creen llamar) basan su arte en descojonarse en sus casas mientras otros tratan de dar significado a sus caprichosas paranoias. Están tan ensimismados en su autodeclarada genialidad, que deliberadamente desprecian al público, olvidándose de que en realidad están fracasando estrepitosamente en lo más esencial del arte en general: lograr comunicar algo a otra persona.
     
    Macho, Colombiana (al otro extremo del espectro) tampoco pinta muy bien que digamos, pero lo que quiero decir es que tú dí lo que lleves dentro. Si alguien tiene el impulso de degradarte por ello es su problema.
     
    Saludos!!

    Responde a este comentario
  2. dragón negro
    dragón negro 19 septiembre, 2011, 00:06

    Hola Fede, no intentaba con esta crítica no descontentar a nadie, simplemente que entiendo lo arriesgado de la propuesta y me llega a fascinar, a la vez que me confunde y también por momentos me aburre, nada comparado por ejemplo a la ganadora del año pasado en Cannes que si que era un verdadero tostón o por ejemplo a La Fuente de la Vida de Aronofsky que en su día me encantó y que hasta he repetido y lo volveria a hacer, cosa que no creo vuelva a hacer con esta.

    Ante la dificultad de afrontar una crítica como la de este film, tengo que admitir que mi primera intención fue no hacer nada y no complicarme la vida, al final me decidí por algo ligero y gracioso, e incluso reirme un poco de tanta crítica sesuda que llegué a leer y sobre todo del hecho de que parece que si eres un entendido en cine esto tiene que parecerte la obra maestra del año y no quedarte corto en alabanzas. Y lo de Colombiana, pues seguramente vaya a verla la semana que viene si tengo un rato porque este tipo de pelis de acción si están bien hechas me molan, ya os contaré, pero era tan solo por poner un ejemplo de coña de un cine que nada tiene que ver con El Árbol de la vida.

     

    Un saludo!!!

    Responde a este comentario

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado
Campos obligatorios marcados*

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com