Crítica: Diagnosis Death

Diagnosis Death es un film dirigido por Jason Stutter, quien además colabora en el guión, que me ha dejado gratamente sorprendido. Se trata de un film muy sencillo que argumentalmente no nos va a contar nada nuevo, pero que está muy bien realizado y se desenvuelve muy bien con los pocos recursos de los que dispone.

Se trata de un film donde se nos presentan un par de personajes, un profesor asiático y una joven estudiante que coincidirán en una terapia de un fin de semana experimental para curar un cáncer terminal que recientemente les han diagnosticado. Allí, se creará entre ellos un fuerte vínculo y ambos tendrán que descubrir los misterios que se ocultan tras una presencia fantasmal.

De entrada hay que decir que la historia del fantasma es lo menos destacable del film, un fantasmas que se les aparece y que busca venganza, que les irá guiando para que investiguen lo que le sucedió y las verdaderas causas de su muerte. No nos cuenta nada nuevo pero será el hilo conductor de la trama y está contada y resuelta con bastante gracia, que no es poco.

Lo que realmente me llama la atención de Diagnosis Death es por una parte un tono de comedia muy sutil que se respira en todo el film, no nos hará reír a carcajadas porque no es lo que se pretende, es más algo entre irónico y paródico con un tono muy acertado. Claro ejemplo son algunos de sus diálogos realmente frescos, como al principio cuando el médico le cuenta al profesor que se va a morir y que le quedan 3 meses de vida que no sabes si tomártelo en serio o en broma.

Y lo que realmente está muy bien construido es la relación entre la joven estudiante y el profesor, desde que se conocen en el hospital y como van volviéndose cada vez más cercanos al investigar los extraños sucesos que ocurren mientras profundizan en sus vidas y sus inquietudes. Los diálogos entre ambos son divertidos y emotivos, y enseguida le acaba cogiendo uno cariño a los personajes.

A pesar de tratarse de un film independiente, los actores saben hacer un buen trabajo, como ya digo, la pareja protagonista sabe transmitir esa fragilidad de enfermos recluidos en el hospital y como afrontan su oscuro destino con sentido del humor, y hay que destacar también al personaje de la enfermera que desde el principio no sabes si va a ser buena, mala o es que es así de rara, lo que nos lleva de nuevo a recalcar un guión muy bien trabajado y acertado.

No esperéis ahora una obra maestra del terror, porque lo que es terror hay más bien poco, pero si que acaba resultando un film extremadamente simpático y ameno que dentro de su sencillez y pocas pretensiones encuentra un camino en el que consigue destacar por sus buenas maneras y saber hacer.


2 comentarios

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  1. Nacho
    Nacho 10 enero, 2010, 02:41

    Veo que aparecen los componentes de Flight of the Conchords, son una pareja de cómicos cantantes de Nueva Zelanda que tienen (tenían) un show homónimo. MUY, MUY recomendables (son Jemaine, el de la barba, y Bret, el chavalín de pelo largo. Murray, su mánager en la serie, es el de la perilla y uno de los personajes más graciosos de la misma).

    Os dejo un video de una de sus canciones:

    http://www.youtube.com/watch?v=Ga0M_kQVzsI
    (La calidad es pésima)

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  2. dragón negro
    dragón negro 10 enero, 2010, 17:32

    Gracias por la info Nacho, la verdad es que lo desconocía del todo.

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