Crítica: Asterix: La Residencia de los Dioses

Crítica: Asterix: La Residencia de los Dioses

Ya tocaba que Asterix volviera a un mundo del que no debía haberse ido jamás, el cine de animación. Vale que las últimas películas animadas ya estaban perdiendo fuelle, pero su paso a la acción real desde luego no mejoró en absoluto, pero obedecía a una tendencia que parece que empieza a desaparecer, como bien ha ocurrido en nuestro país con Mortadelo y Filemón. Y es que hay comics a los cuales la acción real no les sienta bien o no se han sabido adaptar de una manera decente, y si no que se lo pregunten a Garfield o a los Pitufos por poner un par de ejemplos. Este último, después de dos penosas películas, por fin se ha dado cuenta de que la animación es su mejor opción y ya se está preparando una versión animada, y otra que veremos próximamente es Peanuts, gracias al cielo que no tendremos que sufrir a un Snoopy digital interactuando con actores reales.

Volver a la animación tradicional ya no es una opción en la actualidad, es una lástima pero es lo que hay, con lo que toca digitalizar a los personajes. Hace años que vengo diciendo que la animación francesa está a un nivel espectacular, lo que hace que estemos frente a una producción donde el nivel de detalle, de texturas, de colores y de movimiento está a la altura de las producciones americanas de Pixar, Dreamworks o Sony.

Pero no solo una gran calidad técnica vale para que una película funcione, ya que si los personajes no tienen alma de poco nos sirve, y ese es otro de los aciertos, que podemos reconocer perfectamente a todos y cada uno de los personajes del comic, haciendo que el paso al mundo digital no sea nada traumático. En esto ayuda mucho un guión que se nota conoce a los personajes a la perfección, sus gestos, sus reacciones, las características de cada uno, todo está muy bien cuidado y desde luego que recuerda a las primeras películas animadas, de las cuales seguro ha tomado como base.

Se adapta esta vez La Residencia de los Dioses, y nuestros resistentes galos no se moverán de casa, donde se enfrentarán a la maquinaria política de Cesar, sabiendo este que por la fuerza no puede con ellos. Utiliza la máxima si no puedes vencer a tu enemigo haz que este se una a ti. Para lo que ordenará construir una lujosa residencia justo enfrente de la aldea de los galos. Tras no varias complicaciones, finalmente logrará llevar a cabo su plan, y los galos verán como el sistema capitalista romano invade su aldea, dejándose absorber y cautivar por el dinero y la ambición.

Se realiza así una reflexión sobre los orígenes y una dura crítica al capitalismo y como este es capaz de corromper a las personas, ver como el precio de los productos que venden los galos van subiendo de precio a medida que crece la demanda. También dan mucho juego las reivindicaciones sociales, como se mofa de ellas, como el senador romano es capaz de enredar a los esclavos para que sigan haciendo lo mismo pero convencidos de que ya no son esclavos, como la comodidad de algo seguro evita una revolución al sistema.

Todo esto envuelto en graciosos gags y con un ritmo que apenas da descanso, con un apoteósico final y algún que otro reconocible homenaje. Asterix: La Residencia de los Dioses nos devuelve de nuevo a esos personajes que nunca debieron irse y convertirse en carne y hueso, espero que visto el éxito no tardemos en volver a disfrutar de una nueva aventura animada de estos irreductibles galos.

ASTERIX RESIDENCIA CRITICA

 

Puntuación
17out of 5

4.3

4.3 out of 5
No te arrepentirás

Etiquetas en este artículo:
No te arrepentirás

Sin comentarios

Deja un comentario
Sin comentarios aun Sé el primero en comentar este post

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado
Campos obligatorios marcados*

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com