Crítica: Capitán América, El Primer Vengador

Ni Kenneth Branagh ni Martin Campbell, ha tenido que venir Joe Johnston, quizás a priori el de menor prestigio de los tres, a demostrar como se tiene que hacer un film de superhéroes con cara y ojos, y restregarle así a esos dos su Capitán América. Esta vez, un film de superhéroes si que llega a convencer como sucedía con X-Men: First Class, el otro film de superhéroes que este año se salva de la quema.

El Capitán América es un superhéroe que a priori nunca me ha interesado demasiado, aunque he de reconocer que su peso los últimos años dentro del universo Marvel ha sido bastante notable. Así que ya de entrada, conseguir que un superhéroe tan patriótico e incluso tan repelente, por llamarlo de alguna manera, consiga ser mucho más accesible y agradable que cualquiera de los superhéroes Marvel vistos hasta la fecha que podremos ver en Los Vengadores ya dice mucho.

Y es que Johnston logra dotar de una humanidad, de un carisma y de una humildad al personaje realmente encomiable, llegas a sentir gran simpatía por el pequeño renacuajo cuyo único interés es alistarse en el ejército para ayudar a sus camaradas y a su país a luchar contra los nazis, pero con unos ideales firmes y honestos, ideales que mantendrá incluso después de someterse al experimento del supersoldado y ver como su cuerpo y su fuerza son aumentados llegando a tener capacidades sobrehumanas.

Gran parte del acierto del personaje se debe a un Chris Evans que está realmente perfecto y comedido en su papel de Steve Rogers, al que acompañan una bella Hayley Atwell que sin duda tiene uno de los papeles femeninos más agradecidos que se han podido ver en un film de superhéroes. Hugo Weaving sigue estando perfecto como villano, Tommy Lee Jones no necesita mucho esfuerzo para componer mínimamente su personaje de coronel gruñon pero bonachón y Dominic Cooper nos permite conocer un poco más al padre de Tony Stark/Iron Man, Howard Stark.

Capitán América, El Primer Vengador, realmente se esfuerza en presentarnos al  héroe y en mostrarnos sus motivaciones, sabe además conjugar perfectamente las dosis de humor, como mucho me han sobrado un par de escenas, pero consigue algún que otro gag de lo más gracioso. El film no abusa de efectismos en las escenas de acción, estás son bastante realistas y sin muchos efectos especiales e incluso diría que algo escasas, pero no por ello se resiente el ritmo del film ni mucho menos. Podemos ver perfectamente como el Capi lanza su escudo y tras rebotar y acabar con el malo este vuelve a su mano sin tener que recurrir a la típica escena de la cámara sobre el escudo.

Lo que si que se consigue, y donde seguramente habrá ido a parar gran parte del presupuesto, es una recreación de época de lo más lograda, los efectos especiales están en muchos de los escenarios del film y son imprescindibles aunque puedan pasar desapercibidos.

Joe Johnston demuestra como hacer un film de superhéroes con corazón y con cabeza, con un guión solido centrado en el personaje, sin renunciar a las dosis de humor pero sin caer en el ridículo, sin necesidad de representar escenas de acción imposible de grandes efectos especiales pero sí escenas realistas y creíbles, y estoy seguro que tanto público como crítica le darán la razón mucho más que a la Linterna Verde estrenada la semana pasada.


1 comentario

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  1. Fede
    Fede 10 agosto, 2011, 06:52

    La semana pasada comentaba con un compañero de trabajo el estreno de esta película, y él me decía que no la iba a ver jamás porque no soportaba "las pelis fascistas sobre personajes fascistas. Sentí la urgencia de explicarle la obviedad de que defender unos colores no significa atacar otros, pero en estos tiempos de soberbia y convicciones inamovibles, decidí practicar la elocuencia del silencio (cada vez lo hago más), irme a casa, coger 7 € y largarme al cine a ver Capitán América en maravilloso y ultratecnológico 2D!
     
    Y qué decir. Pues casi lo mismo que Dragón: una de las mejores pelis de aventuras de los últimos años. Ni mucho menos es perfecta, pero vamos, que es divertida, entrañable y tiene corazón. A mí Thor sí que me gustó, así que a mi lo único que me ha fallado este verano en el terreno superheroico ha sido Green Lantern (nos ha fallado a todos). Entiendo que la peli termine de ese modo, de cara a Los Vengadores del año que viene, aunque por un lado eso me apena, porque eso significa que no volveremos a ver al capi en un entorno retro en sus siguientes secuelas, que las habrá. Y es que ese es definitivamente el aspecto que más me ha gustado del film. Tengo una debilidad por las aventuras con aire pulp y retrofuturista como eran La Sombra, Sky Captain o la misma Rocketeer (por no mencionar al mismísimo Indiana Jones), así que esta no podía ser menos.
     
    El diseño de producción es magnífico, Chris Evans está en el papel de su vida y hay sentido de la aventura por todas partes, que sólo apreciarán los nostálgicos de un cine tal vez más inocentón pero más puro y sin excusas, como bien ilustra ese absurdo y maravilloso beso a toda velocidad al borde del precipicio.
     
    En fin, una pequeña gozada de verano.

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